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...esto es algo que nadie necesita leer...
Estaba viendo una paloma. Le tiró una piedrecilla cerca que el ave confundió con una migaja o algo así y engulló. Quizá no la confundió. No importa. El sol se cuela por entre las escasas hojas que aún cuelgan de los árboles. El suelo está cubierto por un suave acolchado de hojas. Es verano y podría recostarse un momento. La luz, conservando únicamente el azul de algún ojo olvidado, comienza a opacarse y a abandonar los despojos de vida que todavía pueblan el bosque. Se desvanecen los últimos haces vagabundos y la confusión aumenta. Despertar sería una mala idea ahora, ahora que no sabe si es el agua salada de un océano o el aire puro de un mundo lejano lo que le llena los pulmones, como si tuviera uno. Despertar sería una respuesta a dormir, pero esto no es un sueño, en sus sueños siempre hay algo de real y desea que esto no sea real. Entonces debe estar durmiendo. Un paso y luego otro, un tropiezo con una raíz saliente y el roce de una enmarañada telaraña. Correr sintiendo el peso de las horas cansa bastante. Le resulta imposible andar en círculos y algo pareciera arrastrarlo directamente hacía la espesa y desconocida realidad que se cierne fuera del bosque. Pero el bosque y sus troncos encorvados, el bosque y sus riachuelos mudos, pareciera no terminar nunca. Si al menos supiera que le espera podría dejarse de preguntar tantas cosas a ninguna persona. Personas, un buen tiempo ya que no ha visto a ninguna persona. La última fue un hombre algo afectado en su mente que era guiado por la que debía ser su hija en otro mundo. Le basto ver como sus ojos se movían uno independiente de otro y a la absurdamente aterradora muñeca sucia que llevaba la niña en una mano para alejarse de ellos sin disimulo. Una zanja, más bien un pozo lo acoge ahora mientras cae. Estaba incluso más oscuro allí que arriba, en la superficie. Al menos allí las estrellas arden más frías. Lo profundo de su conciencia debe de haberlo arrastrado a tal situación, al bosque con su pozo y su extraño resplandor, en busca de alivio para el hielo que le reemplazaba los huesos y la carne. En la ciudad las personas que aún vivían no sabía ya que hacer frente al calor. Las noches eran cada vez más parecidas a los días a medida que los astros se acercaban más y más. La televisión no funcionaba ya y los refrigeradores no exhalaban un fresco silbido al abrirlos. La modernidad. La barbarie. Ninguna había tenido la respuesta y les había tomado siglos poder saber esto. Al menos ya no cometerían el mismo error en el lugar al que fueran luego de que la locura los consumiera con una mirada cegadora y bullente de incomprensión. Una mirada astral, proveniente de las lejanas celdas que orbitaban lentamente alrededor de alguna apagada estrella. Las estrellas, incluso habían llegado hasta las profundidades de la Tierra. Él ahora las veía, o al menos eso creía. Estaba confundido ya que sentía, o creía sentir, algo entumecidas las extremidades, pero había estado corriendo hace tan poco. Bueno, quizá esa fuera la razón, puede que debajo de las camas de hojas se ocultaran otras cosas, más pútridas y abrasivas. Ahora no siente uno de sus dedos y cree sentir algo tibio recorrerle la piel, cayendo junto a él. La caverna está fría y recorre varios kilómetros antes de alcanzar uno de los últimos escondites de la ahora escasa agua. Se pasean inquietos los que aún parecen humanos. Han pasado tantos años pero el fin no los alcanza todavía. Algunos están afanados en separar lo que aún sea comestible de lo ya roído. La cabeza está intacta y aún se encuentra sumida en un mundo fantasioso y confuso, lleno de incongruencias y ardientes estrellas terrenales. Sólo el torpe filo de una roca pone fin al último vestigio de humanidad en aquel astro, que visto a lo lejos tanto parece un ojo conteniendo los fuegos del universo.
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Just let me walk alone
I don't wanna be nobody
I don't wanna be nobody
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Se que los laboratorios están por terminar, pero me enferma (sobre todo antes de dormir la siesta) saber que el próximo semestre tendré los mismos que ahora, más otro ¡¡TRES JODIDOS LABORATORIOS QUE NI SIQUIERA DEBERÍAN LLAMARSE ASÍ!! Preferiría ceder mi lugar a algún pirata somalí que quisiera aprender del mundo. La razón de por que no me gustan es fácil de dilucidar y va más allá de las actividades en sí. Además (¿además de que?), en la última tarea del curso supermusical, hay que crear algo que dure más de tres minutos y meterle sonidos creados por síntesis y lo que uno quiera. Yo nunca digo que la música sea mala, sólo digo que me aburre y es por que sé lo difícil que puede ser crear simplemente una canción (eso que no he logrado ni siquiera una o la mitad de una). Los compositores clásicos en general, deberían ser alabados más que nada por sus prolíficas carreras más que por otra cosa (basta poner alguna radio que toque esa clase de cosas para darse cuenta de muchos no valen la pena). Quién haya intentado hacer algo así lo comprenderá, a menos que tenga un maldito don. ¿Por que será que lo único de lo que puedo hablar es de música? ¿Por que pareciera que pregunto tantas cosas estúpidas cuando en realidad no es así?
En fin, suerte y que el mundo les sonría al despertar...
En fin, suerte y que el mundo les sonría al despertar...
¿No te habras creído eso de más arriba verdad?
¿Dissection? No gracias, yo paso...