No era un sujeto precisamente pesimista. Tenía más bien el recuerdo de que, hasta ahora, muy pocas cosas habían salido bien, junto con la convicción acertada de la poca importancia de aquellos acontecimientos.
Se la pasaba sin hacer mucho durante el día. Aún hace calor y a él no le gusta el calor. Preferiría estar al sur, muy al sur de esta ciudad dormida. Hasta la antártida si fuera necesario.
Ya van a ser las cinco de la mañana. Despertó a las tres. Pronto comenzaran los buses a transitar las calles desiertas y oscuras. Un día, más bien una noche, en que también estuvo despierto hasta tarde, vio a una señora cargada de bolsas yendo a trabajar. Eran las cinco y media de la madrugada. No pudo sentir lástima. Rara vez sentía algo. Las cosas, las sensaciones y las palabras lo atravesaban y nada quedaba en él. Por eso es que siempre tuvo problemas con sus padres, problemas en el colegio, problemas en cualquier parte. Problemas del tipo egoísta. Él egoísta. Los demás exigiendo y exigiendo. Se hace a un lado y los deja pasar. Un día hace mucho decide ir en sentido contrario, escuchando pero no oyendo, hablando pero no diciendo nada.
La cosa es que un día.... y ahí acaba una historia acerca de un sujeto nada memorable, de esos que las películas y los psicólogos dicen el mundo está lleno, cuando eso es mentira. Como cuando dicen que todas las personas se sienten solas. Luego agregan que eso hace al mundo triste. Mal. Mala conclusión.
Por nuestro bien dijeron. Por el bien de nuestros hijos y abuelos. Por el bien de un mundo moribundo y una sociedad auto-diagnosticada. No por el bien de un sueño consumido al alba ni por el bien de las melodías en blanco y negro. Creen estar solos. No desearían estar solos. Nadie lo hace en realidad. Paralizados ante el ocaso, un sol abandonando los egos multiplicados. Para que el sol si existe la luna. Para que las estrellas si existe la luna. Para que todo eso que veo agitarse ahí afuera, todas esas sombras de reojo y todas esas miradas vacías. Para que todo eso si estoy yo. Yo y las letras que comienzan a llenar mi piel, letras recelosas y nunca dispuestas a dejar algo en pie. Yo y mis horas. Yo y mis cuerdas desafinadas. Yo. Para que más, podría decir. Como trato de ser honesto, no lo digo, y es que Yo nunca es suficiete. Pero tampoco lo es todo lo que le mundo pueda entregarme. No. Es mucho más que eso, contenido en mucho menos, lo que uno necesita. No diré que es. No estoy preparado...
No es que tenga insomnio. Es simplemente que no quiero dormir. De hecho, si alguien quiere intercambiar algo de vigilia por somnolencia, acepto ofertas...
en halloween...
2 comentarios:
yo no digo que tengo insomnio, solo que me gusta más la noche que el día, el calor me parece insoportable, aunque esa no seria muy buena escusa ya que en invierno tambien prefiero la noche, es una cosa asi como diria Max en Collateral, las noches son más relajadas,menos tráfico ... o algo asi.
Me acuesto a las 5:30 todos los dias por eleccion, me levanto todos los dias a las 12:30 aprox por el calor ... realmente el dia es bastante feo, se pone lindo cuando el sol se empieza a ocultar, algo asi lo diria.
Bueno bueno .. pesimista o no .. happy feet no eres (nunca he visto esa pelicula, solo lo digo porque tiene la palabra happy) .. aunque no creo que sea mi asunto. Definitivamente no es mi asunto.
Me siento bastante estúpida escribiendote este comentario :/, pero que me importa, de pronto me siento hasta enferma terminal, asi que no es realmente importante.
El vocalista del video me recuerda al de Jane's Addiction, la actitud o por ahi.
Yo podría intercambiar... dormir me está trayendo problemas.
Las noches por acá no están muy tranquilas, los perros ladran y ladran, los gatos maullan como si les estuvieran metiendo la cola por la garganta, y hay otros ruidos que no logro definir.
En fin...
Saludos!
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