I multiply and the air gets thinner and dirty
I take up space
I smell
I consume
But I produce nothing
I abuse
I have no reason to exist
The toilets clogged in this world of shit
***
Ibamos en dirección al colegio, yo y otra persona, cuando me doy cuenta de quién es el conductor de aquel destartalado bus. Le explico a mi acompañante que resulta ser un asesino prófugo que acribillo a tiros, con las pistolas que lleva en la cintura en este mismo momento, a las personas que trasladaba en un bus, quizá este mismo, hace algún tiempo. Dicen que se levantó de su asiento y con un movimiento desenfundó, y, sin tener tiempo como para decir de forma justa quien vive y quien no, descargó sobre los trastornados rostros de los inocentes su plomo ardiente y veloz, pasando a la historia, no como un gran político, ni como artista revolucionario. Tampoco como una gran persona que siempre pensaba en los demás. Simplemente como alguien que decidió hacer estallar todo de una vez por todas. Tal como sucedería dentro de unos momentos nuevamente, mi sangre incluida.
No sabía como es que yo sabía tanto de aquel sujeto, pero comenzé a explicarle a mi compañero de asiento mi plan: el conductor-asesino era un músico frustrado que había grabado un par de discos poco exitosos y ya olvidados, por lo que iba a intentar entablar algún tipo de conexión emocio-musical con él para ver si nos dejaba en libertad, sin evidenciar claro está, que yo sabía quien era.
Me acerqué y frente a él (un bus extraño) le dije que su cara me resultaba familiar, que la había visto en algún lugar antes. Me miró algo nervioso y soltando una mano del volante, cuando agregé rapidamente que había sido en la portada de un LP de 11" (disco extraño) y que había comprado ya que me pareció interesante. Su rostro cambió de inmediato y comenzó a explicar, sin mayor dificultad y sin que nadie se lo hubiera preguntado, como es que la música solía llenar su vida y como era que había llegado a grabar tales discos. Quizá si le hubiera preguntado por Hank Williams en lugar de John Fahey se hubiera olvidado del por que se había levantado en la mañana (matar personas inocentes). Por suerte le gustaba la única canción que yo conocía. El paradero de nuestro colegio estaba cerca, y le digo que allí nos bajamos con mi hermana. Luego de que ella logró bajar (necesitó mi ayuda ya que la puerta estaba casi cerrada) comenzamos a caminar rápida pero disimuladamente por aquellas calles en dirección del edificio. Me preguntaba ella que que le iba a pasar a los que quedaron arriba del bus. Le dije que no sabía (pero en realidad no me importaba). Además, aquel músico-asesino parecía ser una buena persona en el sentido más individualisto posible, capaz de decir mucho más en una canción de minuto y medio que muchas otras personas. Nunca pienso en el futuro así que dejé el tema en el olvido.
La cosa es que, luego de atravesar una puerta que conecta dos calles distintas, escucho como es que el, ya infernal y rojizo, bus viene a toda marcha, arrasando con cuanto vehículo o árbol se interpusiera en su camino. El conductor debe haber creído que lo engañamos y decidió darnos caza. Comenzamos a correr, pero, aunque parezca un cliché, siempre me sucede que en los sueños me cuesta correr, ni siquiera es que camine rápido.
Por suerte alcancé a entrar en aquel distinguido establecimiento educacional y comienzo mi frenética búsqueda por un escondite inmediatamente.
Luego me encuentro a mi mismo buscando un arma ya que recordé que aquel sujeto portaba dos o más junto a él. Probablemente muchas más. Me dirijo a donde se maneja el dinero del colegio convencido de que un arma es necesaria para protejer tales lugares. Registro cada cajón que el tiempo me permite, pero, a través de una ventana pintada, veo su sombra. Es raro, pero aún no se oye disparo o súplica alguna.
Entra y se dirije hacía mí, con su mirada de hombre loco. Pero en lugar de golpearme con la culata de su Magnum, se pone a buscar unos papeles.
- Debes buscar todo tus registros, todo lo que indique que existes.- dice en una mezcla de alegría apremiante con confianza.
Ya aliviado, le ayudo en su tarea. Encontramos una carpeta con mi nombre, rebosante de mi existencia transcrita al papel.
Le apunto a la secretaria (o lo que fuera) con mi pistola (que no sé por que llevo en la mano de pronto) y le digo que borre todos mis datos, a mi persona, de su computador, en el cual se almacena la información de todos y cada uno de nosotros.
- Por favor no me mate, tengo familia, hijos.- me dice, muy calmada por cierto.- ¿No tiene usted familia?
- Tranquila, ni siquiera tengo el dedo en el gatillo, pero sé que si se lo pido amablemente, no lo va a hacer. Por eso la pistola. Ahora, bórreme de su archivo.
Lo hace sin dudarlo ni un segundo. Hago pasar los papeles de la carpeta una y otra vez por la picadora de papel (siempre me gustó hacer eso).
- Sabes que esto es lo que deseas- me dice mi maniatico aliado.- Siempre lo has sabido, cada mañana que despiertas y a cada momento en que odias ver el sol aparacer por entre las nubes.
- Lo sé, pero nunca he tenido ni el valor ni la locura como para hacerlo.- le respondo.
- Por eso es que estoy aquí, por eso es que te dejé bajar del bus, por eso es que aún vives. Yo sé que hacer, siempre lo has sabido.
Lo miro ya más como a un amigo que como a un asesino buscado por la policía, acusado de horribles crímenes.
- Por eso que me creaste, para ayudarte a terminar con esto, pero sin rendirte antes los pies de ningún creador, ni terrenal ni celestial- fueron sus últimas palabras.
La secretaria ya no esta, ya no queda nadie en el mundo, o al menos en esta ciudad. Me da igual, y comienzo a caminar para salir de aquel confuso lugar e intentar comprender que es lo que acaba de acontecerme.
El bus arde en la esquina siguiente, quien sabe con que macabra escena en su interior que nadie más verá. Lo vuelvo a mirar y ya no hay nada.
Siempre supe quién era aquel sujeto que me ayudó a alcanzar algo parecido a la libertad, al menos por unos minutos, horas o segundos, no sé, pero si lo digo, incluso yo no creería que esto sucedió en realidad... ya que, ¿como pueden ustedes, al otro lado de la pantalla, saber si esto fue real o no?
2 comentarios:
wtf whit charles manson
Que desagradable la cara del tipo de la foto crucificada...
Real o no real, hay que saber si existimos primero para contestar eso, y eso tampoco lo sabemos...
Saludos!
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