estos lugares están llenos de seres desagradables en muchas formas: en su forma de hablar, de vestir, de caminar, de poner la cara como si estuvieran mirando desde arriba, desde abajo, etc. lo que importa es que los veo todos los días y nunca me digno a romperles la cara sin razón. no a todos, pero sí a los que pueda mirar directo a los ojos. al menos intentarlo. bueno, la verdad es que poco me importan.
la clave, lo medular del día, está en que a veces ves, a lo lejos o frente a tus mismísimas narices, algo que desentona: no es una sonrisa, no es ni tristeza ni felicidad: supera todo eso. cosas así se comprenden en el mismo momento en que ocurren, y así nada más, pierdes la certeza de estar vivo y tratas de mover un pie, de cerrar un ojo y superar este mundo. la existencia se reduce, por apenas unos segundos, a tratar de mirar de reojo. no sabes por que (ya eres anónimo y casi invisible) pero sigues volteando la cabeza y buscando, mirando hacia la nada que llena casi todos los rincones, aparentando. sabes que si cada vez que pasara fuera alguien más a su lado (quienquiera que sea) ni te molestarías en guardar silencio, siquiera en abrir los ojos que habías olvidado tenías cerrados desde la mañana del día anterior a tu nacimiento.
producto del resentimiento de una tarde nublada (ayer) y la extrañeza de un cuarto vacío.no se para que le pongo "tantas" canciones a las cosas esas para escuchar musica... ni yo la escucho toda.


1 comentario:
Tengo zapatillas rojas y un parche de Metallica en el bolso... no sé que más, ni siquiera sé si tengo ropa limpia para ponerme mañana... así que tendrás que reconocerme por eso.
Nos vemos!
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