don't



104

(...) Cuando volví llamé otra vez a Sara.

—¿Qué tal? —dije.

—Va un poco lento, hoy.

—¿Vas a venir esta noche?

—Te dije que sí.

—He comprado un buen vino blanco. Será como en los viejos tiempos.

—¿Vas a volver a ver a Tanya?

—No.

—No bebas nada hasta que llegue yo.

—De acuerdo.

—Me tengo que ir... Acaba de entrar un cliente.

—Bueno, te veré esta noche.

Sara era una mujer buena. Tenía que centrarme. Cuando un hombre necesitaba muchas mujeres, sólo era porque ninguna de ellas era buena. Un hombre podía perder su identidad jodiendo demasiado por ahí. Sara se merecía mucho más de lo que yo le daba. Ya era hora de que me portara como es debido. Me tumbé en la cama y pronto me quedé dormido.

Me despertó el teléfono.

—¿Sí? —contesté.

—¿Eres Henry Chinaski?

—Sí.

—Siempre he adorado tu obra. ¡Creo que no hay nadie que escriba mejor que tú!

Era una voz joven y sexy.

—He escrito algunas cosas buenas.

—Lo sé. Lo sé. ¿De verdad has vivido todos esos asuntos con mujeres?

—Sí.

—Oye, yo también escribo. Vivo en Los Ángeles y me gustaría ir a verte. Me gustaría enseñarte algunos de mis poemas.

—No soy editor.

—Ya lo sé. Verás, tengo 19 años. Sólo quiero pasarme a verte.

—Tengo un compromiso esta noche.

—¡Oh, cualquier noche de éstas!

—No, no puedo verte.

—¿De verdad eres Henry Chinaski, el escritor?

—Te lo puedo asegurar.

—Yo soy una chica atractiva.

—Probablemente lo seas.

—Me llamo Rochelle.

—Adiós, Rochelle.

Colgué. Lo había hecho, por una vez.

Entré en la cocina, abrí un bote de vitamina E y me tomé varias pastillas con medio vaso de agua mineral. Iba a ser una buena noche para Chinaski. El sol estaba decayendo a través de las persianas, dándole un tono familiar a la alfombra, y el vino blanco estaba enfriándose en la nevera.

Abrí la puerta y salí al porche. Había un extraño gato allá fuera. Era una criatura enorme, con una luminosa piel negra y brillantes ojos amarillos. No se asustó de mí. Se me acercó ronroneando y se frotó contra una de mis piernas. Yo era un buen tipo y él lo sabía. Los animales sabían cosas así. Tenían instinto. Volví a entrar en casa y él me siguió.

Le abrí una lata de atún blanco, conservado en aceite de primera calidad. Peso neto 7 onzas.


***

es raro, pero no me gusta pensar que un día, mientras me celebraban el cumpleaños (yo no lo hago... a ese nivel he llegado), un gran escritor moría, dejando tras de sí un mito que algunos serían capaces de dilucidar y quizá, aunque lo veo difícil, superar, y es que hacen falta más que palabras para poder hablar, o escribir.

***



que me entretiene ver choques.

4 comentarios:

Banhart dijo...

Leí tu zapallo...

Creo que es buena idea, a mi también me gustaría, sólo hace falta ponerse de acuerdo...

A mi también me gustaría tener unos audífonos que se escucharan fuerte... pero al menos son lindos,suenan bien, y me costaron una fortuna...

Pea dijo...

mis audifonos suenan geniales, los necesito para poder escuchar piezas de orquesta que generalmente se encuentran a un volumen bastante mediocre, asi que ahi jodi mucho a mi hermana hasta que me regaló unos muy buenos,les puedo controlar el volumen desde el cablecito, cosa a la que me he acostumbrado tanto que me molesta tener que sacar el reproductor para cambiar las canciones .... deberia traer esa funcion tambien.
y los choques, a quien no por el dios del chicle.
pd: os gustaria saber si son experiencias o son invenciones mis tonteras?

Pea dijo...

pd2: shattered de pantera o los rolling .. u otro?

Pea dijo...

esto del blog ya se está transformando como en un msn pero con retardo. chocar si, hace unos meses se me murió un primo en una accidente de auto, fue bien famoso el asunto, salia en las noticias y mi primo salió hasta en la prtada de las ultimas noticias (puta que son pencas los diarios de chile), y un tio sufrio un accidente tambien pero no se murio, a mi siempre casi me andan atropellando, hay cierto tema con los autos en mi familia.
=O
viste volcarse un auto por jesus maris y jose ... heeeeeavy.

Último post

que será del viejo claudio, que se reponía con harina tostada de las paladas y las carretilladas

¿Que tenemos hoy para comer? Un rico ulpo, cortesía del ermitaño que tuesta granos sobre su estufa a leña, quizás su posesión más valiosa (a...

Lo más visto: