pésima analogía

Es desconcertante esta sensación, la de negarse a dejar todo lo escrito en el más perdido de los recovecos, en una cámara aséptica donde no podrá jamás pudrirse pero tampoco extender nuevas palabras como enredaderas buscando nuevos nutrientes. Es desconcertante, un poco al menos, para alguien que rehúye de todo el mundo y que cuenta con máscaras para cada ocasión, sin saber ya cuál es la original o si es que existe siquiera alguien debajo de todas ellas, acaso no sea una sucesión circular de máscaras, eterna. De algún modo hay que dejar testimonio y convencerse que alguien, algún día, leerá algo de lo que ven aquí y, Dios mediante, dejará un escueto comentario, quizá tan solo un "fome" pero que significará mucho más que el silencio que se me aferra denso y localizado, una garrapata negra succionando la poca sangre que me va quedando y susurrando hacia dentro un siseo apenas audible, que dice "ríndete, recuesta tu cuerpo, yo moriré contigo, henchida de tu sangre e incapaz ya de moverme, no te dejaré, jamás lo haré".

A veces pienso en una muerte repentina, que dejará huérfanos a estos hijos adoptivos que voy recogiendo por la calle, que le robo a personas descuidadas que nada pueden sospechar.

No hay comentarios.:

Último post

que será del viejo claudio, que se reponía con harina tostada de las paladas y las carretilladas

¿Que tenemos hoy para comer? Un rico ulpo, cortesía del ermitaño que tuesta granos sobre su estufa a leña, quizás su posesión más valiosa (a...

Lo más visto: