Cresta, ahora siento olor a guatero de goma.
Hay olor como a porotos cocidos, y no se si será que se está terminando el gas de la cocina o de la estufa, por alguna razón ambos aromas son parecidos, porque porotos no estoy cociendo, aunque dicen que el gas licuado no tiene olor realmente, que le agregan un aditivo para que sea posible detectar alguna fuga gruesa, cuando no es lo demasiado importante como para poder oírla, aunque nunca he confirmado la veracidad de este mito asumido como real, pero eso sí, mito o no, un par de veces ese olor del gas, ese aroma como de porotos cocidos, me ha advertido del riesgo inminente de explosión o de hacer un Sylvia Plath involuntario, y siempre ha sido responsabilidad de otras personas, que dejan abierta una llave de la cocina o dejaron demasiado tensa una cañería en el calefont lo que terminó repercutiendo en una soldadura antigua que nunca había fallado antes, pero si hubiera tenido soplete la arreglo yo mismo, y si tuviera y supiera usar una soldadora, pucha, tantas otras cosas podría arreglar y ahora no puedo, y es que no tengo soplete ni máquina de soldar, tampoco tengo auto ni licencia de manejar, tres habilidades muy importantes hoy en día, saber soldar cañerias de cobre, soldar al arco y saber manejar, aunque si lo piensan bien, resulta absurdo lo extendido del saber manejar respecto a saber soldar, si en la ciudad al menos existen buses y trenes para llegar a donde quiera uno, pero cuando pasas a golpear una llave de paso y no tienes forma de contener esa presión, o cuando los pomeles de una puerta de fierro ceden por el óxido y la falta de lubricación, ¿Que hacer, porque tener que llamar a nadie cuando, al igual que caminar o abordar una micro, la solución es tan simple y natural?, absurdo el asunto, si según los precios actuales, un auto cuesta, no sé, 20 veces más que una maquina de soldar, y muchas veces más que un soplete y un rollo de soldadura, claro, me dirán que el auto lo usas todos los días, que soldar algo es una a las miles, y tal vez sea cierto, tal vez es esta casa la que está maldita o embrujada y por eso falla todo, pero viendo a la gente en los tacos, considerando los costos de la bencina los seguros los repuestos los permisos los aromatizantes y los adornos varios, considerando todas las clases de contaminación a la que los autos contribuyen, atmosférica con sus gases y partículas, sonora con sus motores ingresando a las autopistas, visual con sus diseños faltos de carácter e identidad, considerando esto y otros aspectos que desconozco por no tener ni querer tener auto, me parece absurdo que no haya una maquina de soldar en cada casa, pensemos también en cuando fue la ultima vez que alguien murió soldando, comparemos los titulares inexistentes sobre personas fallecidas al encender un soplete con los cientos o miles de innegables titulares sobre accidentes de tránsito y delitos asociados, imposible que una maquina de soldar, por muchas ruedas que pueda tener, termine atropellando a perro gato o paloma alguna, sería demasiada la coincidencia, muy sospechoso resultaría, es así entonces que me resulta absurdo ver los domingos el pasaje lleno de autos estacionados, los hijos pródigos realizando la visita semanal de rigor, pero no encontrar nunca a nadie que le pueda prestar una maquina de soldar a uno en momentos de necesidad.
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