Me estoy tomando un té deslavado, un agua tibia quitadita de transparencia y poco más, mientras escucho un disco de la Magnolia Electric Co., de Jason Molina, el Trials and Errors, que un día encontré a muy buen precio en Discogs, junto con el Ghost Tropic y el The Lioness. Los pagué con la tarjeta de crédito, no tenía plata suficiente en ese momento como para pagar en efectivo, pero cómo dejar pasar un oportunidad así, si incluso habia otro más, The Impala creo, pero cuatro ya era demasiado, también puedo ser comedido en mi irresponsabilidad. Ya voy en la quinta canción, todas hablan de cosas que no he experimentado en esta vida, pero hay algo en la emoción general de la música de Molina que me llega. Lo conocí, demasiado tarde, solo gracias al algoritmo de YouTube, no sé cuál canción me habrá llevado a escuchar Farewell Transmission una tarde o quizá ya noche, en esas jornadas solitarias en un laboratorio, tomando datos que en realidad no servían para nada. Tal vez fue por Anemone, no lo sé. Mientras él canta sobre volver su corazón tan duro como los clavos, veo los libros que ordené en el espacio que antes dedicara a algunos de mis CDs, luego de encontrar ese organizador de CDs en la feria, a tres o cuatro lucas, un armatoste de madera aglomerada y plástico con capacidad creo para 150 discos, que un hombre vendía, dijo que solía ser de su hija. Él le puso dos tornillos en la parte de arriba, para dejarlo más firme. Saqué los CDs y puse algunos libros, ordenados no por orden alfabético alguno si no que por tamaño, se van achicando cada vez más a medida que se sube por cada una de las dos pilas contrapuestas. No son muchos libros, hay varios que no he leído, algunos caprichos que encontré en la feria, otros en inglés que creí poder leer pero se me fueron en collera. Lo intenté con Cormac McCarthy, pero me rendí a las pocas páginas. Con Flannery O'Connor avancé un poco más, y The Catcher In The Rye y Whatever los pude leer sin problema. Hacía tiempo quería leer The Catcher en inglés, y evitar volver a leer a Holden decir "Jo!". También me gustaría leer La Campana De Cristal en inglés, y tal vez alguno de cuentos de Bukowski, que siempre sufrió por las traducciones españolas. Descarto por el momento leer Indigno De Ser Humano o La Casa De Las Bellas Durmientes en japonés.
Estuvo nublado todo el día, pero ahora alumbró el sol de pronto, y se proyectan las sombras de ramas y hojas en mi pared, no se desde cuál árbol o arbusto sin podar. Parece ser solo un claro entre las nubes, mirando por la ventana se ve todavía una masa grisacea cubriendo la cordillera, por delante los blocks que están una calle más arriba, amarillos de pintura y sol, pero ya se volvió a ocultar y los edificios recuperaron su tono opaco. Mientras tanto Molina sigue cantando, ahora sobre que si lograremos salir de la oscuridad, tendrá que ser paso a paso.
En este punto ya es de noche y estoy de vuelta en esta habitación que tuve que dejar por motivos de fuerza mayor. Seguí escuchando los discos, recién terminó The Lioness que escuché con una gata encima, en medio de la oscuridad. Cambiaron los focos en el pasaje, pusieron unos LED que hacen creer a mi abuela que dejamos la luz prendida adelante, pero no alcanzan a convertir la oscuridad de la habitación en algo más que sombras de bajo contraste. Está haciendo frío, la música terminó hace algunos minutos, eso me gusta de los discos, el silencio posterior, y a pesar de lo temprano que es y a lo poco cansado que estoy en un dia feriado como hoy, solo puedo pensar en irme a dormir. Ya lo dijo Molina en otra canción de otro de sus discos, advertía de lo silencioso que quedará todo, cuando el disco termine. Creo que debo intentar leer su biografía, a pesar que este en inglés.
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Algo que me gusta de este espacio, es que no creo que deba parecerle divertido ni interesante a nadie.
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