remate de libros

  • encontré un libro de oscar hahn
  • uno de esos poetas que nunca he leído
  • pero cuyo nombre emerge de vez en cuando
  • como burbujas de oxígeno alzándose desde el fondo de este mar quieto
  • son el grito y el mensaje ahogado de poetas que nos llaman desde allí abajo
  • clamando oscar haaahn, oscar haaahn
  • el libro costaba dos lucas, precisas y alcanzables
  • y leyendo el primer poema
  • me entero que miles davis se fue en cana en 1959
  • lo mismo de siempre, la misma mugre que no nos podemos lavar
  • racismo, brutalidad policiaca, el mal genio, la justicia
  • y que raro imaginar al mismo tipo que recién publicara
  • kind of blue
  • unas semanas atrás, días quizá
  • tan relajado, de modales depuraciones tonales, tan cool
  • agrediendo a un policía que seguro sintió una envidia patética
  • al ver a miles con una mujer rubia
  • tan petizo como era él, pero de una sombra enorme que retumbaba amenazante
  • fue un bastonazo al estómago, otro par en la cabeza, y pal calabozo
  • sin puntos que le pausaran la sangre que le debe haber goteado
  • marcando el pulso en 6/8
  • en el poema está miles en una celda, toca una trompeta hecha del
  • brillo bruñido de la luna o de los espejos
  • e invoca una aparición mística
  • que lo hace levitar
  • y que lo deja
  • a siete pasos del cielo

No hay comentarios.:

Último post

que será del viejo claudio, que se reponía con harina tostada de las paladas y las carretilladas

¿Que tenemos hoy para comer? Un rico ulpo, cortesía del ermitaño que tuesta granos sobre su estufa a leña, quizás su posesión más valiosa (a...

Lo más visto: